Preso palestino, Arafat Jaradat, falleció a manos del ejército israelí cuatro días después de su detención

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El padre de Jaradat, sostiene la foto de su hijo. El funeral del joven fue seguido por miles en Palestina. Casi todas las familias palestinas tienen a uno o más de sus integrantes detenidos en Israel. Foto: Mamoun Wazwaz

La Misión Diplomática del Estado de Palestina en Argentina hace un llamamiento urgente a la comunidad internacional y a los medios de información a favor de los presos palestinos que hace tiempo observan una huelga de hambre en cárceles israelíes.
Hoy será enterrado el preso palestino Arafat Jaradat, que falleció a manos del ejército israelí cuatro días después de su detención, según el informe forense que certifica que su muerte fue debida a la rotura de costillas y a las torturas, cuyas huellas se manifiestan en todo el cuerpo.

A fecha de hoy se registran más de 4.500 detenidos palestinos en cárceles, campos de detención militares del ejército israelí y otros centros penitenciarios. Entre ellos hay centenares de menores de edad en duras condiciones de detención, sin ningún tipo de prestación, ni sanitaria ni educativa, y privándoles de las visitas familiares. Ante esta situación Israel comete un crimen de guerra, violando todas las normas internacionales, los derechos humanos y el Cuarto Convenio de Ginebra.

Los presos están en huelga de hambre en respuesta a la política de detención administrativa y los malos tratos infligidos por las autoridades de ocupación israelí. Una de sus principales reivindicaciones es la liberación de los presos en detención administrativa una vez expirado el máximo periodo de detención sin que se presenten cargos contra ellos. La detención administrativa israelí, supuestamente medida preventiva, permite a la fuerza de ocupación encarcelar a palestinos por períodos de seis meses renovables indefinidamente sin inculparles ni juzgarles, violando el derecho más básico del ser humano. Además, de la política del secuestro que lleva el ejército israelí contra nuestros diputados y altos cargos palestinos.

Israel practica una política de humillación cotidiana que ejerce sus fuerzas de ocupación contra la población palestina a través de los controles militares, y de robo de sus tierras y propiedades para construir asentamientos para sus colonos y un muro racista que divide Cisjordania y confisca sus recursos naturales en especial las aguas subterráneas.

Ante estas violaciones del Derecho Internacional, exigimos a la comunidad internacional que se responsabilice y juegue un papel eficaz para poner fin a esta tortura que vive nuestro pueblo y actúe lo antes posible con hechos sobre el terreno, no sólo emitiendo comunicados de condena, mientras Israel acelera su política de apartheid y triplica sus asentamientos que cierran la puerta a la solución de los dos estados y pone fin al proceso de paz en el Oriente Medio amenazando la paz y la estabilidad mundial.

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